Proyectores hay y ha habido de muchos tipos, y durante buena parte de nuestra infancia significaron una increíble forma de traer el cine a casa, aunque desde luego, los de antaño no tenían ni muchísimo menos la calidad y resolución de los de ahora, pero la ilusión de ver la pared iluminada con nuestras fotos, o nuestros personajes más queridos era impagable.
En este artículo hemos querido rendir homenaje a uno de los juguetes más innovadores de la época de los 70, y que fue evolucionando hasta que, finalmente, desapareció. Hablamos del Cinexin, un proyector de juguete creado por la empresa Exin, y que alimentado con tan solo unas pilas, podía reproducir pequeños cortometrajes de los dibujos animados favoritos de aquella época.
Un juguete capaz de traer el cine a casa
La empresa española Exin lo presentó en 1971, y se trataba de una de sus líneas de juguetes más exitosas. El Cinexin era un proyector de películas enfocado a niños, compatible con el formato de 8 mm o Doble 8. Si bien se inspiraba de otros proyectores del estilo lanzados años atrás, fue el Cinexin el que acabó popularizando esas noches de cine en casa acompañadas de la familia.

El proyector tenía un tamaño bastante compacto, incluyendo en su interior una lente condensadora para la bombilla, y funcionaba con 3 pilas LR-20/D. El Cinexin estaba construido en plástico resistente y de color naranja, aunque la mejor parte viene a la hora de proyectar, ya que se hacía de forma manual. El juguete traía una palanca para poder pasar hacia delante o hacia atrás las escenas, por lo que si querías ver en movimiento la imagen, tenías que estar con la palanca en todo momento.
El Cinexin tuvo varias versiones. De hecho, en 1983, se lanzó un nuevo modelo compatible con un formato de film más moderno: el Super 8. La idea era corregir ciertos fallos de su anterior versión y conseguir una proyección más estable. Esto se logró gracias a la adopción de soportes más resistentes para las películas y selladas en el interior de un casete cerrado para mayor protección.
Caída de Exin y nuevas generaciones
El juguete recibió un duro golpe tras la desaparición de la empresa Exin. Y es que el fabricante español tuvo que cerrar en 1993 por la gran deuda y dificultades económicas. Sin embargo, la empresa Popular de Juguetes, se hizo con los derechos y consiguió lanzar a la venta versiones sucesivas del Cinexin, entre ellas el Super Cinexin, que incluía sonido, y el Mini Cinexin, siendo una versión bastante más compacta que la original.

El juguete tuvo un rediseño allá por 2010 gracias a la empresa GIRO, con varios diseños de Disney. Este proyector abandonaba la bombilla de su interior para ser remplazada por iluminación LED, la cual entregaba mucho más brillo y es más eficiente. Sin embargo, curiosamente el número de imágenes por segundo era mucho menor que el Cinexin original, haciendo que los parpadeos fuesen más constantes y, en definitiva, estropeando la experiencia original de Cinexin.
Esa fue la última versión que tuvimos del Cinexin, y fue en aquel momento cuando ya tocaba decir adiós a este legendario juguete, que para muchos, era algo más que un juguete.
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7 comentarios
adrianarjona2
La caja de comentarios de este artículo es un detector de "veteranos" xD
Para la época hay que entender que era una pasada.
8704
Yo tuve uno de esos azules y unos cuantos cartuchos de esos cerrados. Lo que no se es qué precio tenían, ¿alguien tiene idea?
approved101
Tuve el naranja y lo sigo conservando. Solo tuve una película 🤦🏻♂️
ikarux
Yo tuve el azul ¡Me encantaba! Después mi padre me regaló un proyector de cine de 8mm y películas en blanco y negro mudas, como las de " el gordo y el flaco". ¡Qué tiempos!
athreides
Lo tuve de crio. Decir tiene que tenian un punto debil y era la pieza metalica plateada que "revotaba" la luz de la bombilla, tendia a romperse y en aquellos tiempos no habia loctite (que yo recuerde) asi que era dificil repararla por que adquiria muchisima temperatura.
amfortas
En el momento de su salida al mercado tenía buena perspectiva de futuro (principios de los 70) pues no había vídeo doméstico y era una buena manera de entretener a los críos (que era a quien iba destinado).
En los 80 seguía vendiendo bien, pero ya se encontró con muchos escollos y puntos débiles:
- Las películas tenían poca duración, poquitos minutos.
- Partiendo del punto anterior, los padres no solían estar muy en la labor de ir comprando continuamente diferentes películas a los hijos.
- Pilas, duración y gasto, y volvemos al punto anterior, los padres no estaban muy en la labor de ir comprando periódicamente pilas para el aparato.
- Bombilla, tenía una clásica de filamento por lo que según el uso y trato que se hacía al aparato, pues era propensa a fundirse (otro gasto en sustituirla).
- El vídeo doméstico llegó masivamente, sobre todo en la segunda mitad de los 80 (cuando se empezó a abaratar un poco) y era más rentable el alquiler y grabación de las cintas para los niños.
En fin. Recuerdo de pequeño tener en casa uno de los originales naranjas de bobina abierta (que ya no se usaba) y anuncios de la Tele también con los nuevos modelos de bobina cerrada.
docvenom
Decir que era una alternativa al video es simplemente ridículo, y lo de noches de cine en familia ni te cuento.
Era un puñetero juguete, muy molón, eso sí, pero las pelis duraban.. no se, 2 ó 3 minutos, no más y eran especialmente caras, con lo que los niños no llegaban a tener demasiadas. Además la lámpara devoraba las pilas, que tampoco eran baratas...
Al final, era el típico juguete que quedaba abandonado en un estante.