Uno de los dispositivos curiosos que han pasado por la última edición del CES ha sido Myris, un escáner ocular de la empresa EyeLock que quiere convertirse en la puerta de entrada para nuestros ordenadores.
Se conecta mediante un puerto USB al ordenador y gracias a su cámara frontal es capaz de realizar un escaneo del iris del usuario con el que genera una clave única de 2.048 bits.
Esto supone, según sus creadores, que la posibilidad de un falso positivo es de una entre 1,5 millones si se registra un sólo iris y de una entre 2,25 billones si se hace con los dos.
El proceso de generación de las claves es muy rápido, así como el de identificación del usuario, pudiendo asociarse hasta 5 diferentes para un mismo equipo Windows, OSX o Chrome OS.
Se espera que Myris se ponga a la venta en los próximos meses a un precio que rondará los 300 dólares. Si estáis interesados, en su web tenéis más información y podéis irlo reservando.
Más información | EyeLock
Ver 1 comentario
1 comentario
agosto1989
A esto solo le veo un problema, que ya tratamos en la universidad:
Es difícil que de un falso positivo (dejar pasar a alguien que no toca), pero es demasiado fácil que de falsos negativos (no deje pasar al usuario que SÍ debería desbloquear).
Resulta que cosas tan simples como cambiar de gafas, lentillas, o tener los ojos hinchados después de varios días de trabajo, pueden resultar en no poder desbloquear desde que tienen tanta resolución los detectores.
Por tanto, como único sistema de seguridad, ya no tiene sentido, hace falta otro "por si acaso", y dado que el reconocimiento ocular es más lento que poner una contraseña o la huella, carece de sentido, ya que todo el mundo iría antes o después a lo rápido, y entrarían siempre con el método secundario a menos que les obligaran
Por ahora, y mientras no trabaje lijando superficies, mi huella es mas estable. Me quedo con eso.